Anticristo

Crucifixión hipócrita
esencial a tu ser.
Tu martirio es tu orgullo,
y la humildad
es un íntimo placer.
Mi irrespeto blasfemo
me da la fuerza humana,
porque humano soy yo
y tú un espectro.
A todos tus sentidos,
clavados quiero ver,
con el dolor y angustia
de las madres sin pechos,
de los hijos hambrientos,
de vientres vacíos,
de los padres violentos,
de los pueblos impíos.
Mi meta es destruirte,
pisotearte, escupirte.

Helsinki, 1972

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